viernes, 29 de junio de 2012

"El señor de las moscas" de William Golding


Nos encontramos leyendo la primera novela publicada por el escritor Inglés ganador del premio Nobel William Golding llamada “El señor de las moscas” o “Lord of the flies” en su título original. La historia se desarrolla cuando un grupo de niños Ingleses se quedan atrapados en una isla desierta; para sobrevivir eligen a un líder, Ralph, un niño descrito por el libro como alguien con mucha actitud de liderazgo. Al principio todos los niños tienen algún trabajo que hacer pero después de un tiempo el grupo empezará a corromperse e irse por otra tangente diferente a lo que harían las personas civilizadas (¿o no?).

La trama principal se basa en cómo actúan las personas cuando no hay una sociedad civilizada alrededor de ellos. Al principio podemos ver cómo todos, aunque unos más brillantes que otros, otros mas nobles y viceversa, al ser niños se sigue conservando una inocencia que viene con todos las personas por defecto; pero poco a poco dependiendo de la formación que tiene cada niño la corrupción entra igualmente a todos, aunque sea en pequeñas cantidades. El primero en corromperse es Jack, harto de que le digan que hacer, cuando lo están regañando por no mantener el fuego vivo, que cumplía con la función de que si algún barco o avión pasaba viera que estaban en la isla y él estaba ocupado cazando, decide crear su propia “banda” de cazadores; entonces el grupo se separa en 2, podríamos decir que los corruptos a los que aún no los alcanza la corrupción (así nos referiremos a ellos).

Ya estando separados, son como 2 grupos independientes,  sólo que el grupo de Los Corruptos es el que come carne ya que se dedican a cazar, y este es el atractivo del grupo; después de la separación nada más interactúan cuando necesitan algo del otro grupo, como fuego, que lo podía realizar Ralph con ayuda de los lentes de Piggy.

Después Los Corruptos empiezan a tomar las cosas por la fuerza, van al otro campamento, destruyen aquí y allá y se van con lo que vinieron a conseguir. En este punto el grupo “bueno” ya tiene miedo del otro y todos supongo empiezan a pensar que si no es por la adrenalina de las actividades que hace el otro equipo, por lo menos unírsele para no ser pisoteados como actualmente lo son; esa impresión es la que dan y es cuando los gemelos Sam y Eric se van al “lado oscuro”.  En un punto de la historia, tenemos que Los Corruptos descubren una “bestia” a la que le temerán a lo largo de su estancia en la isla. Esta bestia afecta al grupo hasta el punto de que matan a un niño al confundirlo con ésta.



El punto más alto de la corrupción de Los Corruptos vaya, es cuando empiezan a cazar a Ralph, siendo éste el último que queda del otro grupo. Aquí nos podemos poner a pensar lo que el autor nos está tratando de decir; ¿será que todos los humanos, a falta de civilización perderemos nuestros valores y nos comportaremos como animales?, será que la persona más noble y con la inocencia más grande se puede corromper tan fácil (y digo todos los humanos persona porque el ejemplo que nos da Golding son niños), incluso Ralph que en alguna parte de la historia se le olvida la razón por la que estaba la razón por la que encendieron la fogata en primer lugar. ¿Será que el autor de verdad piensa que así somos en verdad todos? Y otra pregunta que surge de esta, ¿si es que así somos en verdad, o así actuaríamos en una situación parecida, cómo es que llegamos a donde estamos ahorita en primer lugar (civilización)? Tal vez sea un proceso por el que debamos pasar pero yo no creo que sea así, por lo menos no en todas las personas, sigo creyendo que la decencia es posible incluso en situaciones como las que nos son plantadas en “El señor de las moscas”.


Golding, William. “Lord of the Flies”. Faber and Faber. 17 Septiembre 1954.

sábado, 23 de junio de 2012

La plaza de los Mariachis


A nuestro equipo de la materia de Cine, Literatura y Cultura le tocó ir a la “Plaza de los Mariachis”; cuando sí había ido para esos rumbos alguna vez (San Juan de Dios), no levanté la mirada para ver a mi alrededor y solo hice lo que tenía que hacer. Por otro lado, esta vez  se trató sobre la experiencia de estar en un lugar o ambiente al que no estamos acostumbrados los estudiantes del Tec de Monterrey. Y así lo sentimos, por lo menos los que llegamos juntos que fuimos Martha, mi roomie y una amiga de Martha, nos sentíamos muy fuera de lugar al no estar acostumbrados a los tipos de gentes con los que nos encontramos.

Llegamos a estacionarnos bajo la “Plaza Tapatía” y de ahí caminamos a la Plaza de los Mariachis. Yo en mi cabeza iba viendo a las personas que estaban al alcance de mi visión y me pensaba para mi, que habría pasado en su vida para que llegaran a ese punto en el que estaban, y eran personas con peinados increíblemente raros, hombres intentando (intentando es la palabra) parecer mujeres, viejos gordos sin camisa con la panza de fuera y aún más variedad. Algo que nunca se nos va a olvidar es que cuando íbamos camino a la plaza, notamos que había un camino mas corto bajando unas escaleras un poco escondidas, y al asomarnos, vimos a 3 tipos casi esperándonos para ver que es lo que teníamos con nosotros; claro que lo mas probable es que esa no era su intención y que a lo mejor tenían una razón valida para estar ahí, pero en el momento en el que los vimos muy indiscretamente nos dimos la vuelta y buscamos otro camino para llegar a nuestro destino, después esto nos causó mucha gracia.

Procedimos a llegar a la plaza y empezara buscar a los demás que iban en nuestro equipo. Primero al no encontrarlos le dimos un vistazo a la plaza y vimos que no era muy grande como algunos de nosotros hubiéramos pensado.  En la plaza había varios “restaurantes” los cuales tenían bastantes empleados tratando de traer gente a sus, respectivos restaurantes vaya. Por lo menos yo me sentí muy hostigado ya que no dejaban de decirnos sus menús completos y que era mejor ese lugar que cualquier otro, pero esto nos lo decían empleados de todos los lugares al mismo tiempo. A decir verdad yo hubiera llegado y en donde se me hubiera hecho mas a gusto me hubiera sentado, pero al sentirme que estaban tan encima de mi no me dieron ganas de sentarme en ningún lugar.

Luego encontramos a más integrantes del equipo y nos sentamos en medio de la plaza a tomarnos una cerveza. Pregunté por las cervezas que tenían y me dijeron  muy poquitas y le pregunté al mesero que si tenía Pacífico, me respondió con acento extraño que iría a verificarlo. Cuando volvió me dijo que sí tenían La Pacífica, o Pacific (sus palabras), y me preguntó que si estaba seguro que quería esa cerveza. Dije que me trajera una Corona mejor; todo el equipo se rio. Los demás integrantes pidieron sus respectivas cervezas y micheladas y fue cuando todos se dieron cuenta del acento del mesero. Al preguntarle que si de dónde era su acento y nos respondió que él era de Guatemala y se había criado en Los Ángeles, fue por mucho lo más interesante de la experiencia en la plaza de los mariachis. Ya estando sentados, varios mariachis se nos acercaron a ver si queríamos alguna canción, pero por lo menos yo, que no soy de mariachis ni ese tipo de música, no pedí ninguna canción. Terminamos nuestras bebidas, pagamos la cuenta que se me hizo bastante cara, no sé si por algún prejuicio de que en esa área de la ciudad todo era robado y barato, o porque sentí que en los lugares de alrededor pude haber obtenido lo mismo por menos.

De ahí nos despedimos de los que iban en otros carros, regresamos al nuestro, pagamos el estacionamiento que estaba más caro que el de andares y partimos cada quien a sus casas. Al final fue una experiencia relativamente interesante y pude borrar algunos prejuicios y confirmar otros.

viernes, 15 de junio de 2012

"El extranjero" de Albert Camus




Camus nos trae una relativamente pequeña historia llamada “El extranjero”, la cual trata sobre un hombre llamado Meursault, persona a la que sólo se le puede describir como alguien indiferente, pero indiferente a qué, se podría preguntar; pues indiferente a la vida, a todo. Desde el principio de la historia en el que Meursault atiende al funeral de su madre y en muchas otras situaciones, este personaje no muestra emoción alguna a casos en los que otra cualquier otra persona estallara llorando de tristeza o gritara de felicidad.

El libro, dependiendo de la persona que lo esté leyendo, puede ser muy interesante, o muy aburrido, y voy a explicar el por qué. La historia de Meursault empieza en el que es informado de la defunción de su madre, a lo que la reacción del personaje es simplemente pedir unos días en el trabajo e ir al asilo donde se encontraba su madre por el cuerpo para enterrarla en su funeral. Sin embargo esto es todo lo que pasa en el principio del libro, si se ve la historia sin analizarla más a fondo. Pero fijándose más en los detalles, la manera en la que te cuentan la historia es como para que se espere alguna reacción del personaje principal, y este no te entrega nada, sólo esta ahí siendo indiferente. Uno puede decir: ¿qué pasa con esta persona que no siente nada, por qué no expresa nada? Y eso exactamente es lo que quiere el libro (o más bien Camus) que te preguntes.

Y es aquí donde hay tantas maneras de atacar las acciones y reacciones que toma nuestro personaje principal; se puede argumentar que está mal porque así no es como una persona normal reaccionaría, ¿pero la reacción de una persona normal es la correcta? (¿y qué es una persona normal?) También se puede decir que es la manera objetiva de ver las cosas ya que simplemente las aceptas y sigues con tu vida, ¿pero no hay algo atrás de esta actitud en la que podría ser que te estés guardando las cosas e ir construyendo un nudo emocional y que podría estallar en cualquier momento? Entonces, ¿cuál es la manera correcta de reaccionar ante una situación de gran peso emocional? Parece que el libro quiere que nos hagamos muchas preguntas, y nos las hacemos. 


Como entretenimiento, si uno quisiera leer una historia emocionante, con suspenso, que te tenga siempre atrapado en su trama y queriendo de verdad saber qué es lo que pasara en cada capítulo, este no creo que sea el libro al cuál acudir, es más bien para hacerse una reflexión de lo que está bien y lo que está mal en cuanto a como atacar una situación emocionalmente y cómo se es visto por los demás al hacerlo. Si se lo recomendaría a una persona depende de la persona a la que le haría la recomendación. Como ya lo dije no es un libro de “acción”, pero igual es muy interesante, por lo menos para mi,  la manera de ver las cosas de un personaje que realmente le es indiferente a todo y qué es lo que pasa por su cabeza, porque la historia te la cuenta él. Definitivamente es una lectura que vale la pena del escritor francés ganador del premio Nobel a la literatura Albert Camus.


Albert Camus. "L'Étranger". Editions Gallimard Francia. 1942

jueves, 7 de junio de 2012

El cine de autor como vía de análisis cultural


Lauro Zavala, en una lectura corta relativamente larga nos cuenta de manera muy interesante y haciendo referencias a una infinidad de películas de todo tipo, sean estas de cine de autor o comercial y como el título del artículo lo dice, una manera de analizar mediante el cine a la sociedad en la que se esta o en la que esta el autor que hizo dicha película dependiendo de lo que hable o lo que te cuente alguna película.

Así como una película  puede tener mucho significado detrás de lo que pase en ella, yo creo que esta lectura hay que leerla más de una vez para de verdad comprenderlo ya que por lo menos yo no creo haber captado todo lo que me quería decir; aun así haré un esfuerzo por dar una síntesis y opinión de lo que habla:

Empecemos por definir qué es el cine de autor y que es el cine comercial, ya que serán los extremos de los cuales estaremos hablando y lo que significa cada uno. El cine de autor es, como lo dice su nombre, cine que viene de una persona; alguien que tiene algo que decir y lo hace mediante una película, ya que puede y es una manera de comunicárselo a más personas. Y que es lo que dice una película que cabe en el cine de autor; cuando bien una de estas películas puede ser muy entretenida, o tal vez para algunas personas, muy aburrida,  la mayoría  de las veces tiene algo que decir. Si alguien se sienta y se pone, no solo a pasar el rato pero a de verdad ver y entender una película puede que tenga una opinión muy diferente a una que solo la vio como otra película y no analizó el por qué y cómo pasan las cosas dentro de esta. Creo que sería mucho mas fácil definir lo que es una película comercial, y de ahí basarnos para saber mejor lo que es el cine de autor. ¿Cuáles son las cosas con lo que cuenta una película de cine comercial? Ya que su principal objetivo es ser vista por muchas personas para así amasar una gran cantidad de dinero, la mayoría de las veces estas películas están hecha con una fórmula comprobada que tendrá la aceptación de un numero grande de personas; por consecuencia es probable que cualquier veterano del cine prediga, con precisión, toda la historia de una película comercial con tan solo ver el principio de esta. Este punto se puede atacar por 2 lados; imaginémonos que somos 2 personas diferentes. Una persona puede decir que el cine de autor es siempre aburrido, muchas veces incomprensible y que pierde su tiempo ya que no lo llenan este tipo de películas. La otra persona puede argumentar que el cine comercial no tiene valor artístico, es simplemente una manera de ganar dinero y no se le pone el mismo corazón que se le pone a una película de cine de autor, que de verdad quieren decir algo y no solamente que pases un rato viendo explosiones y sin pensar en significados o conceptos mas profundos, como los que hay en películas de cine de autor. Todo esto suena como cosas que escuchamos diariamente, si eres una persona que le gusta el cine y habla de sus gustos en películas, pero una película de cine de autor no tiene que ser aburrida y lo mas probable es que el primer tipo de persona haya visto varias películas de cine de autor que le hayan gustado mucho, al igual que una película de cine comercial puede ser muy buena, que aun usando una fórmula para que sea bien aceptada por una gran audiencia y teniendo características como las ya mencionadas de este tipo de cine, te cuente una historia de una manera interesante e inesperada y una persona del segundo tipo mencionado pase un muy buen rato viéndola.

En este punto podría parecer que ya hemos hablado mucho sobre la lectura, pero en realidad no hemos tocado de verdad el punto de la lectura y la razón por la que fue escrita. Al ver una película del cine de autor, lo que estamos haciendo es ponernos en el punto de vista del autor vaya, y dependiendo de la historia de la película, como el ve que son las cosas. Podría decirse que mientras estemos viendo la película, es como una ventana a la mente de esta persona y su forma de ser o manera de pensar. Algo que esta muy interesante recalcar sobre la lectura es que Lauro Zavala te da demasiados ejemplos de películas de los 2 tipos (autor y comercial), y lo más probable es que una persona normal no haya visto todos los ejemplos que te da, pero tal vez por este mismo punto, podría atrapar a más personas que se identifiquen con las películas que sí han visto.

Cuando ves una película de autor podrías estar viendo una crítica a la sociedad en la que estas viviendo actualmente, o si es una película vieja una crítica a la sociedad de ese tiempo, y rápidamente (si pones atención) darte cuenta de ello, desarrollando así pensamiento crítico.

La verdad es que yo no puedo explicar de la manera tan amplia como lo hace Lauro Zavala sobre la importancia que tiene el cine de autor y como podemos, a través de él, hacer análisis sobre tantas cosas que pueden estar (o no) muy implícitas en una película que pertenece al este tipo de cine, como lo es la sociología o la antropología. Hay que dejarnos de los estereotipos que pueden tener estos 2 extremos de cine y estar abiertos a ambos, para poder así de verdad identificar si nos están tratando de decir algo, o solo hacernos pasar un buen rato. 


El cine de autor como vía de análisis cultural. Lauro Zavala.

Un mundo sin novelas




Nos encontramos con una lectura bastante interesante hecha por el escritor Peruano Mario Vargas Llosa, lectura en la cuál analizaremos y exploraremos en verdad qué tanto nos deja el hábito de la lectura, pero más específico la lectura de novelas y la importancia de esta, al igual que lo que nos deja la carencia de este hábito mientras entramos un poco en la mente y el punto de vista de este escritor.

Comienza Vargas Llosa contándonos situaciones en las que interactúa con gente de diferentes tipos y que muchas veces, cuando el factor común de las conversaciones que tiene con estas personas son sus libros, no siempre son con personas que tengan el hábito de la lectura, y lo interesante es que cuando se les pregunta si les gusta los libros del mismo autor, después de dar una respuesta negativa tienden a querer justificar el que no lean con excusas, siendo las más común que son personas ocupadas.

Procede Vargas a remarcar la importancia del hábito de la lectura y todo lo bueno que nos deja, pero en un punto empezamos a ver otra tangente, en la que empieza a hablar sobre lo que pasaría si no existieran las novelas, los clásicos de la literatura y los no tan clásicos, como también los posibles efectos que la falta de estos nos podrían causar como seres pensantes, o en dado caso, no tan pensantes. Pongámonos a pensar un poco en ejemplos de un mundo sin novelas, es más, no tenemos que pensar tanto, porque Vargas ya nos da varios; aun así imaginémonos que pasaría con nuestro arsenal de palabras, creo que todos estaremos de acuerdo en que no sería tan grande como lo es ahora (para los que tienen el hábito de la lectura, claro), pero más que tener palabras es el poder juntar unas cuantas para darnos a expresar mucho mejor, o decir cosas con mas profundidad; significando esto que seríamos tontos a la hora de expresarnos, muchas veces no podríamos expresar de verdad lo que queremos decir ya que simplemente no podríamos. Es válido decir que sería como alguien que apenas empieza a hablar otro idioma, y trata de expresar una oración que ya tiene en su mente en su idioma original pero no tiene las palabras en el idioma en el que se quiere expresar, como consecuencia, nadie sabe qué es lo que quería decir, parece algo desesperante, ¿no?.

Otro punto tratado es la tecnología como algo que nos aleja aun más de los libros. Ojo, esto no significa que nos aleje más de las novelas o los hábitos de lecturas, si no de los libros en si; pasa que ahora cada vez hay más personas que leen libros de manera digital en sus Tablets o sus celulares en los que se puede. Aquí cualquiera podría argumentar y teniendo razón todas las ventajas de tener un libro digitalmente en alguna Tablet, por ejemplo: si eres una persona que lee mucho a lo mejor en tus viajes no es tan práctico llevar tu estante de libros completo junto con ellos para que lo tengas siempre contigo en caso de que te guste releer tus libros, es mucho más práctico llevar 100 libros precargados en tu aparato digital y así acceder al libro que quieras inmediatamente o no tener que ir a la tienda a comprarlo. También visto desde un punto de vista ecológico, no habría que imprimir tantos libros, por consecuencia es muy probable que disminuya la tala de árboles. Pero el punto que argumenta Vargas Llosa es lo que uno siente al leer un libro, diciendo que no es lo mismo la impresión que un libro te deja a por ejemplo leer el mismo libro en la computadora, ya que cuando uno piensa en leer, no es lo primero que se te viene a la mente abrir tu navegador o tu archivo en pdf (por lo menos a mi); algo muy interesante es que el mismo autor dice que tal vez sean prejuicios de él, pero es su opinión, y una muy valida como la de cualquiera.


Podría seguir diciendo las ventajas y desventajas de los hábitos de lectura, de leer novelas, de leer en libros o en Tablets, pero todas estas cosas son de uno mismo para considerar. Vargas Llosa nos da su punto de vista de una manera muy interesante con ejemplos y fundamentos para tener una fuerte opinión y es probable que alguien que lea este artículo, preste un poco más de interés en buscar algún libro que le parezca interesante y empezar a desarrollar su hábito de lectura si no lo tiene, por lo tanto recomiendo mucho que le des una checada a este artículo, que bien se lo merece.


"Un mundo sin novelas". Mario Vargas Llosa. (2000).

lunes, 23 de mayo de 2011

Los Piratas Del Cariba 4: Navegando En Aguas Misteriosas


En una de las escenas finales de "Los Piratas Del Caribe 4: Navegando En Aguas Misteriosas"(Rob Marshall, 2011) el elocuente Jack Sparrow (Johnny Depp) hace el intento de contener a dos capitanes piratas de volver a armar una estruendosa, sangrienta e innecesaria entre ellos y sus tripulaciones. Todos los involucrados se detienen a pensar un poco en las palabras del capitán, pero al final se voltean a ver como diciendo: "Pues, ¿porque no?" y la batalla se resume. Esa parece ser la mentalidad en la cuál la cuarta aventura del Capitán Jack Sparrow está basada en.
Dejando atrás completamente la trilogía anterior, el capitán Jack descubre que está siendo víctima de un fraude. Un impostor se está siendo pasar por el y juntando una tripulación para embarcarse en busca de la mítica fuente de la juventud. Jack inicia a investigar quién es su doble y descubre que Angelica (Penelope Cruz), un antiguo amor pasado del capitán, es la culpable. Posteriormente, Sparrow termina secuestrado y abordo de la embarcación de su padre, el capitán Barbanegra (Ian Mcshane, sin llenar los zapatos de Geoffrey Rush o Bill Nighy como el nuevo villano). Entonces la carrera entre ellos, un aparentemente re-encausado Barbossa (Geoffrey Rush) y una flotilla de españoles por la fuente inicia.
La película no pretende otra cosa mas que entretener con sus altos niveles de producción, sus extremadamente coreografiadas peleas a espadazos y uno que otro gag soltado por ahí. En ello falla exactamente en todos los elementos excepto en el primero. Los niveles de producción de la cinta son altísimos y cumple con destellar el ojo de vez en cuando, especialmente en la escena del ataque de las sirenas. Por otro lado las escenas de peleas son abundantes, muy extensas y mientras que las primeras dos cumplen con su cometido las siguientes quince solo están ahí para rellenar tiempo en la pantalla. El reparto, casi en su mayoría nuevo, simplemente no genera las situaciones que hacían las películas anteriores divertidas o entretenidas. Johnny Depp entrega lo que se especifica en su contrato y nunca llega a ser el extravagante, ocurrente y divertido Jack que lo fue en la primera. Geoffrey Rush, aunque su personaje recibe un giro casi total en esta cinta, no alcanza a emular de nuevo el capitán Barbossa de la primera. El personaje de clérigo y su amante sirena es un caso muy especifico de lo burdo a lo que llega ser este nuevo reparto y las relaciones creadas entre ellas. La cinta simplemente se fijo en la formula creada por las tres anteriores e intento emular sustituyendo muchos de los factores que las hacían entretenidas, pero que no alcanzan a rellenar un filme de una duración de casi dos horas y media.
A final de cuentas queda una película que Disney decidió hacer tras preguntarse "Pues, ¿porque no?" y contra todo pronostico falla en emular el entretenimiento y diversión de sus predecesores.


lunes, 4 de abril de 2011

Salvando al Soldado Pérez


Decir que el error más grande de Salvando al Soldado Pérez es su falta de coherencia puede sonar idiota o redundante si no explayo mi argumento. Antes de eso, la historia de cómo Beto Gómez ganó y perdió mi confianza: hace tres años asistí a una conferencia sobre guionismo cinematográfico en la que él era el invitado especial. Nos hablaron (con casos prácticos) de cómo se forma una película, las dificultades que presenta desarrollar un proyecto de este tamaño y otras cosas sobre la scene del cine en México. Pero lo más interesante fue el final, cuando Beto nos contó sobre una idea a la que le tenía mucho cariño y que cada vez se hacía más tangible. Su plan era el de hacer un homenaje al western italiano de los 60. Una parodia del cine de Leone con la premisa de un ejército de narcos mexicanos que va a Irak con la misión de rescatar a un “soldado Perez”. Me da curiosidad saber cómo es que esa idea tan prometedora terminó en la película que vi ayer.

El director de El sueño del Caimán (2001) en realidad tenía una buena intención. Un spaghetti western a la mexicana que, más que burlarse de, homenajearía al género. El problema es que en el producto final solamente vemos unas cuantas pinceladas de lo que era una idea muy ambiciosa. Hay referencias al género y varios detalles que te hacen pensar en que pudo haber sido muy buena si se hubieran apegado más a lo que el director tenía en mente.

Beto Gómez hace bien su trabajo, el problema es el guión. La película se sostiene solamente por sus chistes y por la química que existe entre el elenco, porque la historia y la manera en que la narrativa nos intenta “agarrar” están muy a la fuerza. Si los personajes tienen que ir del punto A al punto B, pasa exactamente eso. Están en el punto A y se cruzan al B. Sin ningún giro argumental, sin ninguna sorpresa o por lo menos algo que te sacuda el aburrimiento de estar viendo que pase exactamente lo que esperas que pase. No creo que pueda decir que lo siguiente es spoiler por la misma previsibilidad pero es mejor hacer la advertencia, si no quieres saber nada sobre la historia, vete al siguiente párrafo: cerca del final, los personajes llegan a la base donde se encuentra el soldado que están buscando para descubrir que- pues, efectivamente, ahí está esperándolos. O tienen que ir a ver a un contacto que está en equis lugar para que les diga a donde tienen que ir, entonces caminan y sí, ahí esta el contacto para decirles que tienen que seguir derecho.

Los personajes y los actores hacen un gran trabajo, todos tienen un encanto que nunca es totalmente aprovechado por la flaqueza argumental del guión. A veces un personaje desaparece y ni te das cuenta de que existe hasta que tiene que decir alguna línea que sirva para hacer un chiste (creo que Joaquín Cosio tiene como tres líneas). Son buenos personajes y grandes actores que fueron muy desaprovechados y que, tratados de otra manera, se pudieron haber convertido en personajes de culto del cine mexicano contemporáneo. En cambio, tenemos unas caricaturas que sueltan un chiste a veces, para después volver al olvido.

Y ahora sí puedo dar en el punto en el que creo todos los errores de esta película dan vueltas: le falta coherencia. Personajes vacíos encajan en películas en las que el estilo es mayor que la sustancia. El problema es que la película nunca define qué quiere ser. A veces intenta ser un homenaje al cine B, en otras nos recuerda al spaghetti western, después es una parodia al estilo de Epic Movie, luego una de acción a la The Expendables, pero nunca termina encajando en nada.


Es una lástima que una idea que tenía mucho potencial haya terminado en una película que, aunque sí es chistosa, es aburridísima por su monotonía argumental y sus personajes que nunca son aprovechados del todo. Tenía todo para ser grande pero nunca se toma en serio la ambición del proyecto. No la recomiendo, pero si la llegan a ver, vale la pena por esos momentos en los que ves algo que te hace pensar “esta película pudo haber sido muy buena"

La Importancia de Llamarse Snyder

Reside un dilema para mi persona actualmente. Básicamente, todo inicia con mi incapacidad de concebir un regreso cinematográfico del hombre de acero en manos de cierto señor. ¿Quien es susodicha persona? Un director de cine especializado en llevar a la pantalla de cine obras del genero del comic, quien responde por el nombre de Zack Snyder. Sin embargo, fuera del hecho de quien esté o no en la silla del director mi emoción por volver a ver "Supes" en el cine es biblicamente grande. Osea que mientras mi corazón está dando de brincos de alegría, mi cabeza rechaza bajo toda lógica que Zack Snyder sea quien grite "¡acción!" y tras pensar que la escena que acaba de grabar se vería mil veces mejor en cámara lenta y con I belive i can fly de fondo, grite "¡corte!". Las razones por la cuales me perturba estarán expuestas en los siguientes párrafos. Nota: Soundtrack fuera de lugar y ridículamente simbólico corre por su cuenta.

Todo inició con una muy buena noticia: Nolan apadrinaba el reboot cinematrogáfico de Superman. Warner anuncia eso porque Nolan y David S. Goyer fueron tan amables de hacer a un lado su máximo deber de escribir el guión de The Dark Knight Rises para pensar en una manera de regresar al último hijo de Krypton a su merecido lugar en la pantalla grande. Así que le dieron su tratamiento realista a este personaje y Nolan creó una historia digna para Superman. El problema es que Nolan tenía su compromiso con otro super heroe y no quería distraerse mucho de ese deber, por lo que no quizo dirigir el guión que había creado. Por esa razón Warner se dedica a buscar directores que puedan manejar dos cosas muy importantes: Primero, el tiempo, debido a que si la película no se iniciaba producción antes del 2011 la casa productora perdería los preciados derechos. La segunda era poder visualizar el guión y concepto de Nolan de una manera tan similar como él tenía en mente como fuera posible. Entonces la cacería comenzó y se consideraron nombres como Darren Aronofsky, Tony Scott o Matt Reeves. ¿Imaginan una pieza de Superman basada y guiada por todo lo que rodea al personaje como acostumbra Aronofsky?¿Imaginan el suspenso de una escena donde Superman necesitaría detener un tren a toda velocidad antes que sus contenidos tóxicos se derramen sobre Metropolis dirigida por Scott? ¿Imaginan el horror de los habitantes de Metropolis mientras Doomsday simplemente hace con ella a como su voluntad dicta, todo capturado con la cámara subjetiva de Reeves? Bueno, deseo no concedido porque aquí viene este señor:

Nada más vean al desgraciado sonreír.
Contra todo buen pronóstico Warner decide que Zack Snyder es el director perfecto para este gran regreso. No anuncia ninguna queja de Nolan sino que incluso da buenos comentarios respecto a la decisión. Como buenos creyentes aquellos ofendidos aún no blasfemamos en palabras de Nolan, e incluso nos dejaron el premio de consolación de saber que Christopher seguiría produciendo el filme. Al tiempo Nolan sale del proyecto para enfocarse todo lo posible para que su última película del caballero de la noche fuera lo digno que merce. Entonces empezaron mis disgustos. La principal razón por la cuál no creo que Snyder sea el indicado es la paradoja que crean su típica dirección y el típico modo de escribir Nolan sus guiones. Por medio de Batman Begins, The Dark Kight, Insomia, Memento, etc. Hemos entendido poco a poco que a Nolan le interesan mucho sus personajes y las maneras en los que la historia de la película ayuda a desarrollarlos y llearlos a nuevos niveles. Para él, sin personajes bien descritos, interesantes, atrapantes no hay una buena historia de la cúal puede salir una pelicula. Por el otro lado Snyder parece pensar exactamente lo contrario. Para él la pieza central de una obra cinematográfica parece ser su belleza visual, los estilizado de la misma, las escenas de acción y la reminiscencia a medios del video musical.¿Cómo es posible que un guión con esas características encaje con una dirección de ese tipo? Snyder se tendrá que ver en la necesidad de salirse completamente fuera de su campo para poder lograr que esto funcione. Él señor será un pez fuera del agua saltando buscando charquitos donde poder sobrevivir la asfixia, los que encontrará en las escenas de acción de la película. Imaginen el caso en el que Snyder se contenga lo suficiente para hacer algo centrado y realista mientras que Clark tenga su traje encima, su portafolios en mano, su lentes bien puestos y su flequito escondido para atrás, pero nada más llega Brainac a la escena y ¡PAM! De la boca de Brainac salen flamas verdes al cielo, las nuves se tornan rojas, Superman vuela en cámara lenta, pelea con el villano a un cuadro por segundo y su traje de rojo con azul se desgarra para dejar ver su perfecto y dorado abdomen. Creo incapaz a Nolan de describir una escena así en alguno de sus guiones, pero una película basada en este personaje debe de tener escenas de acción de lo que Snyder se puede aventajar e iniciar sus secuencias de controlo-el-tiempo-con-mi-slowmo. El resultado de todo esto podría ser una gran incosistencia en los estilos dirección. Superman ya ha sufrido de muchas inconsistencias en el medio cinematográfico como para pasar otra.

La siguiente razón está basada en un hecho que analicé hace ya un tiempo. Resulta que Warner anunció el porque de la decisión de Snyder sobre todos los otros candidatos. Snyder triunfó porque el tiempo era clave y él era quien podía realizar el trabajo en el menor tiempo posible. Snyder necesita comprender que se le entregó una de las tareas más importantes en la historia de las adaptaciones del comic al cine no porque su estilo encajara con el guión de Nolan o porque su estilo se amalgamara a la perfección con el personaje. Simplemente estará sentado en la silla del director porque es rápido y saca los proyectos a flote muy velozmente. Esa es una astilla que tiene que quedarse bien clavada en su cabeza. Lo último que necesita pasar es que los aires de grandeza lo inflen de tal manera que intente adueñarse del proyecto en su plenitud. Si esto llega a pasar Superman se convertirá en Sucker Punch 2.5: Clark Kent meets Baby doll and samurai swords. Algo me dice que eso simplemente no funcionaría en ningún nivel. Si Snyder se queda centrado y no se encierra en su burbuja de soberbia aún queda esperanza.

Esos dos argumentos reflejan, en su mayor parte, mi preocupación por esta película. En realidad no quiero poner en compromiso las habilidades cinematográficas de Zack Snyder, pero es difícil aceptar que su estilo puede aguantar un filme de Superman que necesita ser EL filme de Superman. Que, en caso de que esto no funcione, pueden pasar muchos más años sin ver al hombre de acero en la pantalla grande. En honor de la honestidad, preferiría esperar un poco más que ver una película inconsistente, fuera de enfoque o simplemente ridícula.

sábado, 2 de abril de 2011

Sucker Punch

Sucker Punch es la nueva entrega del director Zack Snyder responsable de 300 (2007) y Watchmen (2009), siendo este su primer trabajo que realmente viene de su cabeza y no está basado en alguna otra historia. Es un largometraje de acción-fantasía sobre la historia de una adolescente Babydoll, interpretada por Emily Browning (Lemony Snicket's A Series of Unfortunate Events, 2004), quien es internada en un asilo para locos por su padrastro, que desea la fortuna de su madre fallecida.

La historia se lleva a cabo en el mencionado asilo y en otras “realidades” o “universos” creados por la mente de Babydoll para evitar la cruda realidad. Estos universos son básicamente sacados de videojuegos y una relación muy sospechosa que se nota entre una de las realidades con El Señor de los Anillos. Estos son compartidos por otras mujeres que son incluidas en la imaginación: Sweet Pea (Abbie Cornish), Rocket (Jena Malone), Blondie (una "brunette" Vanessa Hudgens) y Amber (Jamie Chung). Este equipo de modelos adolescentes tratará de escapar del asilo con Babydoll como líder, de las garras de Blue (Oscar Isaac, quien por cierto se mete muy bien en su papel), que es el dueño del asilo/burdel.

Pasando a la opinión de la película en general: es mala (la película, no la opinión), la trama se pone rara a veces y los personajes no tienen profundidad, nunca te familiarizas con estos. Ahora en cuanto a efectos, y coreografía se refiere, están muy bien hechos, o más bien, muy bien aplicados. Debo decir que yo sabía a lo que iba cuando compre mi boleto de Sucker Punch, que me iba a agarrar de las cosas visuales, pero en lo que a esto se refiere quedé más que satisfecho.

Ahora si la recomendaría, depende de la persona, si quieres ver una buena película, definitivamente no vayas a ver esta; si quieres ver buenos efectos y peleas con una coreografía muy buena, entonces adelante, porque es lo único que obtendrás de Sucker Punch. Le doy un 4/10 y dejo al criterio de quien se atreva si va o no a verla.

lunes, 12 de julio de 2010

The Karate Kid (2010)

The Karate Kid, como se llamó en EE.UU. o The Kung Fu Kid como se llamó en China, es el remake de la película de la que todos por lo menos hemos escuchado hablar de o que hemos visto que la pasen alguna vez en la tele: The Karate Kid (Avildsen, 1984). Al parecer va dirigida a ambas culturas occidentales y orientales (generalizando) ya que tiene un poco de cada lado, refiriéndose más que nada a Estados Unidos, China, y un poco de Japón ya que allá también le pusieron su nombre a la película: The Best Kid (traducido).

La historia no la pensaron mucho ya que esta muy paralela a la vieja, solamente renovaron algunas cosas y cambiaron otras pocas. En lugar de a California, Dre, nuestro nuevo Karate Kid junto con su madre, se mudan a Beijing, China, por el trabajo de esta (la mamá). Algo diferente en la nueva versión es que ahora no es Karate sino Kung Fu. No contaré más cosas de la historia ya que si han visto la versión vieja les va a parecer lo mismo.

La película en general está muy entretenida, tiene un humor muy bueno que sí causará algunas risas y escenas de acción suficientes para dejar satisfecho a alguien. Los papeles principales son interpretados por Jaden Smith como Dre Parker, el nuevo Miyagi, Sr. Han por Jackie Chan y la mamá de Dre por Taraji P. Henson, quién también tuvo el papel de la madre de Benjamin Button.

Así que en resumen, aunque tal vez no sea tan buena como la original, es un muy buen remake, tiene un buen reparto de actores y entretendrá a su público todo lo que dure la película. Definitivamente vale la pena verla.